Reformas de viviendas, locales y zonas comunes. Un interlocutor único para toda la obra, con plazo y precio acordados antes de empezar.



Distribución, instalaciones, acabados y carpintería. Coordinamos todos los oficios para que no tengas que ir detrás de cada gremio.
Demolición, fontanería, alicatado, solado, mobiliario y remates. Las reformas donde más se nota una mala ejecución.
Apertura y cierre de huecos, tabiques, pladur, falsos techos y regularización de paramentos.
Gres, porcelánico, laminado y vinílico, con preparación previa del soporte y nivelación.
Preparación, masillado y pintura interior. El acabado que se ve todos los días.
Acondicionamiento de locales comerciales, portales, escaleras y garajes de comunidades.



Acondicionamiento de locales con la obra organizada para acortar el tiempo de cierre: demolición, instalaciones, revestimientos y acabados coordinados por fases.
Un caso real: reforma completa de un restaurante, de la demolición de los revestimientos hasta la sala montada y lista para abrir.






En reformas parciales, normalmente sí, sectorizando la zona de trabajo. En una reforma integral no es recomendable: hay días sin agua, sin luz y con polvo en toda la vivienda.
En reforma de vivienda para particular, cuando el inmueble tiene más de dos años y el material aportado no supera el 40 % de la base, se aplica el 10 %. En el resto de casos, el 21 %. En el presupuesto queda indicado el tipo aplicado y por qué.
Te indicamos qué licencia o comunicación previa necesita la obra. La tramitación y las tasas municipales quedan siempre identificadas en el presupuesto, incluidas o excluidas, sin ambigüedad.
Sí. Si hay proyecto, presupuestamos sobre sus mediciones y avisamos de cualquier divergencia que detectemos antes de empezar.
Cuéntanos qué quieres hacer y la valoramos sin compromiso.